Lo primero en lo que nos fijamos al valorar el estado de nuestra palmera son sus hojas. Las hojas cambian de color en función de si la palmera está bien hidratada o todo lo contrario. También nos advierte de si sufre alguna plaga. En este texto te explicamos cuándo alarmarte y cuándo ponerte en contacto con nuestro equipo de Terapia Verde. Hoy vamos a centrarnos en el color de las hojas cuando es verde, amarillo o marrón. En otro artículo hablaremos de qué pasa cuando se vuelven negras, cenicientas o de colores rojizos.
Lo ideal es que las hojas de tu palmera estén de color verde, pero este verde puede ser tirando a pálido. Si palidece, se ponen marrones, amarillas, negras o de color pálido, hay un problema que necesita tratamiento. Te lo explicamos paso a paso. Si tienes cualquier duda, contacta con nosotros sin compromiso y haznos todas tus preguntas.
Hojas de la palmera de color verde intenso, ¿qué quiere decir?
El verde intenso, uniforme y brillante indica una palmera sana. Es decir, está teniendo un buen riego, está bien alimentada, crece bien y sus raíces funcionan a la perfección. En este estado no hay indicios compatibles con picudo rojo. Esta plaga no actúa sin dejar señales de debilitamiento visibles. Una palmera vigorosa y bien formada no suele ser objetivo inmediato. Esta es la mejor fase para contratar un servicio de prevención de picudo, ya que está en su mejor estado de salud.
Hojas de tono verde apagado o pálido, ¡cuidado!
Cuando el verde pierde intensidad pero todavía no se han puesto amarillas, la causa suele deberse a:
- Falta ligera de nutrientes
- Luz insuficiente
- Sustrato agotado en macetas
No es un síntoma típico de picudo rojo, aunque en palmeras grandes y viejas puede coincidir con fases muy tempranas del ataque. Si este es el caso, quiere decir que el daño interno aún no se refleja claramente en el follaje. En esta situación, conviene observar si el crecimiento se ralentiza sin causa aparente. Si ocurre, llámanos sin perder tiempo.
Hojas de color amarillo uniforme. Puede ser clorosis o problemas radiculares
El amarilleamiento generalizado en las hojas de tu palmera es uno de los síntomas más frecuentes de que algo no va bien. El color amarillo suele estar causado por:
- Falta de hierro o nitrógeno
- Suelos calcáreos
- Exceso de riego
- Raíces dañadas
Por lo tanto, sí existe una posible relación con picudo rojo Si el amarilleo aparece acompañado de pérdida de vigor general, hojas nuevas más pequeñas o deformadas, y no mejora tras revisar el abonado que usas, conviene inspeccionar el tronco y el cogollo. El picudo puede afectar al sistema interno de la palmera antes de provocar colapsos visibles. ¿Se escuchan ruidos dentro del tronco? ¿Ves larvas de picudo o picudo rojo a su alrededor? ¡¡Llámanos!! Hay que aplicar ya endoterapia.
Si las hojas son amarillas y tienen las puntas secas, hay posible estrés hídrico o ambiental
Los motivos de las puntas secas y un color amarillo son:
- Riegos irregulares
- Baja humedad ambiental
- Acumulación de sales
En la mayoría de los casos no está relacionado con picudo rojo, a no ser que también notes las hojas del centro más débiles, que el penacho se desplome o que se esté perdiendo la simetría de las hojas de la palmera. Si esto ocurre, lo que pasa es que las larvas del picudo han empezado a comer. Llámanos con urgencia o perderás la palmera. Este es el punto de no retorno.
Hojas de color marrón en hojas enteras. El problema es serio
Cuando hojas completas se secan y colapsan:
- Pudrición de raíces
- Heladas
- Falta prolongada de agua
- Daños estructurales internos
Aquí sí es importante considerar el picudo rojo, especialmente si las hojas se caen ya que este escarabajo rojo destruye tejidos internos, provocando que hojas aparentemente verdes colapsen de forma repentina. Así que no hay problema con el riego o la temperatura porque tu palmera debería aguantarla, es muy posible que estemos hablando de picudo rojo.
Esperemos que este artículo os haya dado más pistas sobre qué hacer con vuestro palmera si su característico color verde se va perdiendo. Terapia Verde opera en Zaragoza, Cantabria, Galicia y Asturias. Estaremos encantados de revisar tu palmera, analizar y tratar.