En Zaragoza y en buena parte de Aragón llevamos años conviviendo con el picudo rojo. Lo que empezó como un problema puntual hoy es una plaga establecida que afecta tanto a palmeras en jardines privados como en espacios públicos. En Terapia Verde lo vemos a diario: palmeras que parecen sanas por fuera, pero que por dentro están siendo destruidas lentamente por el insecto.
Cuando una palmera comienza a mostrar síntomas visibles, la preocupación es lógica. Muchas personas piensan que ya no hay solución y que lo mejor es quitarla cuanto antes. Lo sabemos porque lo hemos visto. Sin embargo, nuestra experiencia nos dice que no todas las palmeras afectadas están perdidas, y que tomar una decisión sin un diagnóstico profesional puede llevar a retirar ejemplares que todavía se podrían haber salvado. Primero nos tienes que llamar, porque con endoterapia se puede salvar.
Nuestra experiencia nos dice cuándo una palmera aún puede salvarse
El picudo rojo actúa desde el interior del tronco, dañando los tejidos vitales antes de que el problema sea evidente desde fuera. Por eso, en Terapia Verde insistimos siempre en lo mismo: antes de quitar una palmera, hay que evaluarla correctamente. En Zaragoza y su entorno hemos tratado palmeras que otros daban por perdidas y que, tras aplicar el tratamiento adecuado, han conseguido recuperarse. Además, aunque sí que haya que quitarla, hay que aplicar tratamientos preventivos en las palmeras colindantes.
Nuestro trabajo comienza con una inspección técnica completa del ejemplar y de las palmeras cercanas. Analizamos el grado de afección, la estructura interna, el estado del cogollo y la viabilidad real del tratamiento. Solo con ese análisis podemos determinar si la palmera responde o no. En caso de que no, se quita. Y no lo intentes tú, ya que puedes provocar una accidente cortando la palmera o haciendo que la plaga se extienda a otras a través de sus larvas o gusanos.
Cuando existe posibilidad de recuperación, aplicamos tratamientos profesionales contrastados, somos especialistas en endoterapia con emamectina, uno de los métodos más eficaces contra el picudo rojo. Este sistema permite introducir el producto directamente en el sistema vascular de la palmera, logrando una protección prolongada y segura, muy adecuada para entornos urbanos de Aragón. En otros casos, combinamos este tratamiento con estrategias integradas de control y seguimiento para asegurar la efectividad a medio y largo plazo. Como ves, el diagnóstico es clave.

Cuando no hay tratamiento posible, actuamos con seguridad y responsabilidad
Hay situaciones en las que, tras el diagnóstico, confirmamos que ningún tratamiento puede salvar la palmera. Esto sucede cuando el daño interno es irreversible, el cogollo está destruido o la estabilidad del ejemplar está comprometida. En esos casos, mantener la palmera supone un riesgo real para personas y bienes.
Cuando la retirada es la única opción, en Terapia Verde la realizamos de forma segura, controlada y responsable. No se trata solo de eliminar la palmera, sino de hacerlo evitando la dispersión del picudo y protegiendo el entorno. En Aragón esto es especialmente importante, ya que una mala retirada puede convertirse en un nuevo foco de infestación. En caso de que haya que pedir permisos, nosotros lo gestionamos.
Además, siempre asesoramos sobre medidas preventivas para el resto de palmeras de la zona. Nuestra experiencia en Zaragoza nos ha demostrado que actuar solo sobre el ejemplar afectado no es suficiente: la clave está en la prevención y en el control continuo.
Quitar una palmera nunca debería ser una decisión precipitada. En Terapia Verde llevamos años luchando contra el picudo rojo en Aragón y sabemos que cada caso es distinto. Por eso, antes de dar una palmera por perdida, siempre recomendamos que seamos nosotros quienes confirmemos si realmente no hay solución. Porque, muchas veces, sí la hay.