No lo intentes hacer tú mismo y recurre a tratamientos definitivos contra la procesionaria que sí funcionan. Cuando aparecen los primeros bolsones blancos en un pino empiezan las soluciones caseras: cortar la rama, quemar el bolsón, colocar un collar alrededor del tronco o incluso comprar una trampa de feromonas o pulverizar algún producto sobre la copa.
Algunas de estas técnicas son directamente peligrosas si se hacen sin saber qué hay dentro del bolsón, y otras llegan tarde si lo que buscamos es evitar que las orugas se desarrollen en un pino situado junto a una casa, un colegio, un jardín o una zona por la que pasan perros.
En Terapia Verde tratamos estos árboles mediante endoterapia, introduciendo el producto directamente en el sistema vascular del pino. Trabajamos con TreeCare® y REVIVE II®, a base de emamectina. REVIVE II® fue autorizado en España en 2025 para el tratamiento de la procesionaria en coníferas, y es un tratamiento verdaderamente efectivo. Es lo que se conoce como tratamiento por inyección.
¿Por qué se siguen utilizando trampas contra la procesionaria?
la procesionaria pasa buena parte de su vida sin formar esas procesiones que todo el mundo reconoce. Durante el verano los adultos vuelan y se reproducen. Después llegan las puestas, nacen las larvas y empiezan a alimentarse de las acículas. Los bolsones aparecen durante su desarrollo. Más adelante las orugas bajarán al suelo para enterrarse.
Las trampas de feromonas se utilizan durante el vuelo de los adultos. En Zaragoza, por ejemplo, se han empleado trampas para controlar las poblaciones y reducir las posibilidades de cópula. En determinados espacios sensibles el Ayuntamiento ha recurrido también a la endoterapia. Por eso encontrar una trampa de procesionaria en internet y colocarla en el jardín no resuelve necesariamente el problema del pino. Si las larvas están arriba comiendo acículas, capturar mariposas adultas ya no actúa sobre esas orugas.
Los collarines que rodean el tronco funcionan en otro momento. Interceptan a las orugas durante su descenso. Para entonces han completado buena parte de su desarrollo en la copa. Al final, lo mejor siempre es recurrir a la endoterapia por profesionales, es el tratamiento más eficaz.
El problema de cortar los bolsones por nuestra cuenta
Es una práctica que todavía vemos mucho. Aparece un bolsón en una rama accesible y parece fácil solucionarlo con una pértiga o una escalera. La retirada de bolsones está contemplada como método de control. El Ministerio la reserva principalmente para niveles bajos de infestación y árboles de pequeño tamaño. Hay una razón para ser prudentes.
A partir del tercer estadio larvario, la procesionaria desarrolla sus conocidas setas urticantes. Las larvas de los estadios L3, L4 y L5 pueden producir reacciones en personas y animales. Ni siquiera hace falta coger una oruga con la mano. Esas estructuras pueden desprenderse. Abrir el bolsón, golpearlo para hacerlo caer o intentar quemarlo supone manipular precisamente el lugar donde están concentradas las orugas, y puede suceder el desastre.
Con un perro cerca el riesgo es especialmente evidente. Cuando la procesión alcanza el suelo queda a pocos centímetros de su hocico. Puede acercarse a olerla, lamer una oruga o pisarlas y tocarse después la boca.

Fumigar un pino tampoco es tan sencillo como parece
Sí existen insecticidas contra la procesionaria. También se utilizan tratamientos microbiológicos basados en Bacillus thuringiensis. Son métodos reconocidos dentro del control de la plaga. El problema es cuando queremos tratar un pino adulto.
Hay que conseguir que el producto llegue a una copa situada a varios metros de altura, aplicarlo en la fase adecuada de desarrollo de las larvas y controlar dónde termina la pulverización. En un monte y en el jardín de una vivienda son escenarios muy distintos. Con la endoterapia no pulverizamos la copa. El tratamiento entra por el tronco, por eso es más efectivo, nos garantiza un tratamiento que sí funciona y no se quedará a medias
Así que lo mejor siempre es la endoterapia e inyectar. Se produce en zonas calculadas en función del árbol, de su forma y tamaño, y se introduce la dosis correspondiente. A partir de ahí, ya trabaja el propio sistema vascular. La materia activa se distribuye por los tejidos y alcanza las acículas. La oruga se alimenta de esas acículas y entra en contacto con el tratamiento al comer. El resultado es que todas se envenenan y mueren sin poner en riesgo a nadie.
El tratamiento con emamectina inyectada es la mejor contra la procesionaria del pino
En Terapia Verde utilizamos emamectina inyectada en el tronco. Uno de los productos que empleamos es REVIVE II®, autorizado por el Ministerio de Agricultura en 2025 para el control de la procesionaria en coníferas. El tratamiento puede mantener protección durante un periodo de hasta tres años.
Al terminar el trabajo no hemos pulverizado producto sobre el jardín, la fachada, el mobiliario exterior o el espacio situado debajo de la copa. La aplicación se ha realizado dentro del árbol. En viviendas con jardín, comunidades, colegios o zonas frecuentadas por animales esta característica pesa bastante a la hora de escoger el tratamiento. Eso sí, la endoterapia debe hacerla un profesional que pueda valorar el árbol y calcular correctamente el tratamiento.